lucia-di-lammermoor

Lucia di Lammermoor

ComparteShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someoneShare on LinkedIn

Desde su primera aparición en los escenarios, la ópera Lucia di Lammermoor de Gaetano Donizetti fue considerada la obra maestra de la carrera musical del maestro de Bergamo, así como un hito para el melodrama romántico del 800.

La acción transcurre en Escocia a finales del siglo XVI. Pero el centro de la historia de Lucia di Lammermoor es el ideal romántico, la unión imposible entre dos amantes, por causa de la mezquindad del hombre, la adversidad y el destino, sólo con la muerte podrán ver cumplidos sus sentimientos. Lucia es el amor frustrado e imposible, la rivalidad entre las familias, la separación, el matrimonio forzado, parricidio, delirio, demencia, suicidio… en un crescendo de dramáticos acontecimientos que se desarrollan en una atmósfera febril.

Es una historia de poder que ve como protagonistas a hombres guerreros y violentos, es esa misma violencia masculina la que oprime y aplasta a la pobre Lucia. Toda la ópera puede ser considerada como un retrato musical de la frágil y apasionada protagonista femenina, en una sucesión de estados de ánimo a cual más conmovedor.
En definitiva, una caracterización dramática y musical, muy alejada de esas opiniones que desprecian musicalmente, todavía generalizadas, el Bel canto.

Diana Damrau como Lucia di Lammermoor

Diana Damrau como Lucia di Lammermoor

Una breve génesis, el músico bergamasco empezó Lucia después de haber escrito más de 40 óperas. Pero no sólo Donizetti, con su extraordinario lenguaje musical fácil y conmovedor al mismo tiempo, fue el culpable del éxito de Lucia, también el libretista Salvatore Cammarano que supo extraer lo esencial de la novela “The Bride of Lammermoor” (la novia de Lammermoor) de Sir Walter Scott, publicada en 1819, mediante un inteligente trabajo de síntesis y simplificación, además redujo el número de personajes dando un notable dinamismo y una naturaleza melodramática perfecta para el teatro musical.
La estructura narrativa de la ópera se consiguió con una reducción drástica de la novela, comenzando por la eliminación de algunos personajes como por ejemplo Caleb Balderstone, el siervo excéntrico y divertido de los Ravenswood, fue suprimido y con él cualquier vestigio de comicidad en la ópera.
Incluso la figura de la madre de Lucia que en la ópera está muerta, en la novela es la malvada Lady Ashton que trivializa el amor de Lucia hacia Edgardo, favoreciendo la catástrofe inevitable de su hija.
También Lord Ashton está completamente borrado de la ópera, en la novela simpatiza con su hija. Aunque en la obra de Scott, hay dos hermanos Ashton, Cammarano fusiona estos dos personajes en Enrico.
Sigue siendo insuperable su adaptación musical de la novela de Scott, considerada el ápice del romanticismo operístico.

La ópera que conduciría a la asociación artística entre Donizetti y Cammarano, y que pueden considerarse la primera y la más alta expresión del Teatro romántico Italiano, fue compuesta en poco más de un mes, a principios del verano de 1835, dos meses después, Lucia se estrenó en el San Carlo de Nápoles.

Keira Knightley como Anna Karenina

Keira Knightley como Anna Karenina

“Se quedó sola y se escuchó entonces el sonido de una flauta emitiendo una especie de murmullo como de fuente o de gorjeos de pájaro. Lucía, con ademán decidido, atacó su cavatina en sol mayor, quejándose de amores, pidiendo al cielo que le diera alas. También Emma habría deseado huir de la vida, esfumarse en un abrazo.”

(Madame Bovary, Gustave Flaubert)

La amargura de Emma en la novela “Madame Bovary” de Gustave Flaubert, quien, durante una representación de la versión francesa de Lucia di Lammermoor de Gaetano Donizetti, se identifica tan profundamente con la desdichada protagonista en su fuga de la vida.

” ¿Estuvo usted ayer en la ópera?
– Sí. La Lucia, estuvo soberbia. “

(Anna Karenina, Leon Tolstoi)

De estas citas puede comprobarse la enorme fama que gozó de la ópera de Donizetti,

El 26 de septiembre de 1835 en el Teatro San Carlo de Nápoles, Lucia de Lammermoor se estrenó y con enorme éxito, como Donizetti escribió a su editor Ricordi:

Gaetano Donizetti litografía de Joseph Kriehuber 1842

Gaetano Donizetti litografía de Joseph Kriehuber 1842

“…Ha piaciuto, e piaciuto assai […] la Tacchinardi, Duprez, Cosselli e Porto si sono portati benissimo, e specialmente i primi due sono portentosi”.
“… gustó y gustó mucho (…) Tacchinardi, Duprez, Cosselli y Porto se han comportado estupendamente, sobre todo los dos primeros son portentosos.”

Y tenía razón, el reparto fue excelente, la soprano Fanny Tacchinardi-Persiani, como Lucia era una soprano lírica ligera, según críticos de la época, dotada de una voz argentina y un virtuosismo terso y brillante, no se quedaba atrás el gran tenor Gilbert Duprez, interpretando a Edgardo, el tenor francés, por cierto, pasaría a formar parte de la historia lírica como el inventor del “Do de pecho”, se caracterizaba por su repertorio dramático, también escribiría al final de su carrera una importante aportación a la técnica vocal “L´Art du Chant” en 1845, relatando su propia experiencias, completaron el reparto del estreno el barítono Domenico Coselli, como Enrico y el bajo Carlo Porto-Ottolini en el papel de Raimondo.
Este éxito inmediato, sin embargo, no debe sorprender: Lucia di Lammermoor es una gran tragedia romántica que tocó profundamente la sensibilidad del público contemporáneo.

Poco después de su debut napolitano fue llevada a escena innumerables ocasiones por todos los principales teatros europeos, además de que su reescritura para la versión francesa en 1839, a la que asiste Emma Bovary en la novela de Flaubert, publicada en 1857, le dio aún más popularidad.

Joan Sutherland, una gran Lucia

Joan Sutherland, una gran Lucia

Breve argumento. Escocia a finales del siglo XVI, Enrico Ashton, indignado por la oposición de su hermana Lucia a casarse con Lord Arturo Bucklaw, se entera de que los encuentros en secreto con su gran enemigo, Edgardo di Ravenswood.
Edgardo y Lucia se juran amor eterno y se intercambian anillos como sello a su compromiso.
Enrico muestra a su hermana una prueba falsa de matrimonio de Edgardo. Convencida de haber sido traicionada, Lucia se somete a la voluntad de su hermano y firma el contrato nupcial con Arturo.
Entonces aparece Edgardo, quien le acusa de infidelidad y la maldice, arrojándole su anillo.
La fiesta nupcial es bruscamente interrumpida por las trágicas noticias que expone Raimondo, Lucia ha asesinado a su marido.
Aparece la protagonista imaginando la ceremonia de su boda con Edgardo. Después de un momento de delirio por el recuerdo de la maldición de su antiguo prometido, cae inerte.
Edgardo ignora todavía la muerte de Lucia, que pronto confirma Raimondo a la gente de Lammermoor. Ante el cortejo fúnebre, horrorizado por los acontecimientos, Edgardo se suicida.

Maria Callas y Giuseppe di Stefano como la pareja protagonista

Maria Callas y Giuseppe di Stefano como la pareja protagonista

Personajes

ENRICO ASTHON Señor de Lammermoor Barítono
LUCIA Hermana de Enrico Soprano
EDGARDO Señor de Ravenswood.Tenor
ARTURO DE BUCKLAW Pretendiente de Lucia Tenor
RAIMUNDO Capellán de Lammermoor Bajo
ALISA Acompañante de Lucía Mezzosoprano
NORMANNO Jefe de la guardia de Lammermoor Tenor

El vídeo completo subtitulado en castellano desde el Metropolitan Opera House de Nueva York en 2009 protagonizada por Anna Netrebko como Lucia, Piotr Beczala es Edgardo, Mariusz Kwiecien en el papel de Enrico y Ildar Abdrazakov como Raimondo, la producción de Mary Zimmerman y dirigida por Marco Armiliato. Gentileza de montejesus.

http://youtu.be/DEkKefqyVoc

http://youtu.be/_PuIMOMe_50

Os quiero también dejar la versión francesa Lucie di Lammermoor, desde L’Opéra National de Lyon con un extraordinario reparto encabezado por otra gran Lucia, Patrizia Ciofi, acompañada por el Edgard de Roberto Alagna, Henri es Ludovic Tézier;Arthur , Marc Laho ;Gilbert , Yves Saelensy Raimond , Nicolas Cavallier. Dirige la orquesta y el coro de L’Opéra National de Lyon, Evelino Pido. Gentileza de DonGaetanoDonizetti.

Una de las razones que explican el éxito rotundo de la obra maestra de Donizetti radica en el hecho de haber creado dos papeles que se identifican exactamente con la idea de melodrama romántico.
Lucia y Edgardo, en el imaginario colectivo, se consideran los prototipos de soprano y tenor. La primera con su virtuosismo pirotécnico, su fragilidad, su locura y el segundo con su heroísmo desesperado y condenado al fracaso. Lo que les convierten en dos paradigmas de la historia del género operístico.
La música de Donizetti revela una diferencia obvia y abismal entre el mundo femenino de Lucia hecho de una sucesión continua de diferentes sentimientos, amor y emociones y el universo masculino perfectamente unívoco donde triunfan casi exclusivamente las ansias de poder, la destrucción y el odio.

Edita Gruberova y Alfredo Kraus

Edita Gruberova y Alfredo Kraus

Con Lucia, Donizetti nos dibuja una historia extraordinariamente compleja en el retrato psicológico de alienación, dolor, enfermedad, incapacidad, alucinaciones, a través de todos los elementos a su disposición, la armonía, la orquestación, las recurrencias temáticas, la escritura vocal, las formas… demostrando una vez más su maestría en describir la psique de sus personajes.

En la mayoría de las innumerables puestas en escena de la ópera que se han propuesto, Lucia está predispuesta a la locura desde el inicio. No soy de la opinión de mostrarla loca desde el principio, al contrario, se nos aparece como una persona llena de emociones humanas, sana. Lucía está en plena posesión de su vida, admite el dolor, conoce el amor y lo vive emocionalmente, acepta las ansiedades más profundas y, a diferencia de su hermano, ella vive en estas emociones.
Se rebela a los juegos de poder que la rodean y mata a Arturo para poder rescatar su verdadera vida emocional, es decir, el amor por Edgardo.

En cambio Enrico se odia a sí mismo y a los demás, no sabe amar, no tiene mujer, sigue esa “lógica del poder”, no tiene la vida interior de Lucia. La música del mundo de Enrico es casi siempre oscura o marcial.

Se podría incluso pensar que los que en principio parecen ser normales representan en realidad la verdadera locura. Enrico, Raimondo, Normanno y en parte Edgardo son personajes insanos, con grandes carencias emocionales.

Donizetti siempre estaba atento a las necesidades de la dramaturgia.
En las óperas precedentes los tenores cantaban las notas del registro agudo en falsete, lo que resultaba en una emisión más bien débil y poco creíble teatralmente.
Este tipo de impostación vocal, provoca inevitablemente la impresión de excesiva dulzura que nada tiene que ver con el héroe viril que debería interpretar estos papeles.
Por consiguiente, ese tipo de canto distanciaba a los espectadores de las fuertes pasiones que el libreto debería mstrar como ingrediente importante del romance operístico.

Anna Netrebko como Lucia

Anna Netrebko como Lucia

Edgardo es exactamente ese tipo de personaje heroico moderno y romántico, Donizetti, particularmente sensible a estos temas, al menos a partir de Lucía, abandonó la técnica obsoleta del falsete a favor de la voz de pecho, es decir, la emisión de las notas más agudas con la potencia característica de un timbre natural. De esta manera la voz de tenor ganó en fuerza y drama

Respecto a la pareja de intérpretes protagonista, personalmente tengo dos grandes favoritas, la primera es Maria Callas, a quien debemos mucho el poder disfrutar de estas óperas, con el gran Giuseppe di Stefano, la segunda sería Joan Sutherland, soprano exquisita, acompañada por Alfredo Kraus, más exquisito aún.

Los fragmentos más destacados son, sin duda, el famoso sexteto “Chi mi frena in tal momento”
Es el mejor concertante de Donizetti, en el que, junto con el coro, intervienen los personajes de la obra. Esta página maestra recuerda los grandes concertantes de Mozart y anuncia los de Verdi.
La escena de la locura, “Il dolce suono…”
Punto culminante de toda la obra, está formada por un aria con cabaletta en la que destaca la flauta (o la armónica de cristal) solista que actúa en dúo con la soprano
El Aria y Cabaletta de Edgardo con coro “Fra poco a me ricoverò,.. Tu che a Dio spiegasti l’ali”
Edgardo, desesperado al saber que Lucia ha muerto, se suicida después de la conmovente e insistente Bell’alma innamorata

Palabras subrayadas por el sonido del arpa, para la esperanza del amor, el oboe en la conversación entre Lucia y su hermano Enrico y luego la flauta o la armónica de cristal en el registro agudo, que acompañará la locura de Lucia, perdida en delirios y alucinaciones, como única forma de escapar de la realidad.

En fin, abrumadores pasiones en un ambiente gótico evocado por castillos en ruinas, apariciones de fantasmas y la atmósfera nocturna y misteriosa son todos los elementos necesarios para el perfecto melodrama romántico que Lucia describe tal vez mejor que cualquier otra ópera.

 
Os dejo el libreto traducido, clic aquí.

Si queréis ver la partitura completa para canto y piano haced clic aquí.

 

 

Comments 2

  1. jacabel

    Excelente descripción de tan hermosa y dramática opera y mli gracias por la puesta en escena con extraordinarios interpretes!!

  2. Pilar

    Una crónica muy interesante, pasando por las emociones de cada uno de los personajes que les llevan al trágico final
    A mi personalmente me parecen sublimes las interpretaciones de Joan Sutherland junto a Alfredo Kraus.
    Ello no significa que por ello no considere muy buenas algunas de las otras interpretaciones aquí nombradas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *