'elisir d'amore ópera Elixir de amor Gaetano Donizetti

L’Elisir d’Amore

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L’Elisir d’amore o El Elixir de amor de Gaetano Donizetti. no es una ópera bufa sin más, sino un perfecto mecanismo donde se combinan diferentes géneros. Si nos fijamos en los cuatro protagonistas, sólo Dulcamara pertenece a la categoría cómica, a esa tradición genuinamente divertida con su palabrería ridícula y silábica, en cambio, el sargento Belcore es una sátira elegante y sofisticada, mientras que la pareja de enamorados, Adina y Nemorino son estereotipos de la comedia sentimental lacrimógena comédie larmoyante francesa, tan en auge en la época.

L’Elisir d’amore significa el encuentro afortunado entre el estilo cómico y el elemento sentimental, superando así el modelo de Rossini. Los personajes ya no parecen movidos por una especie de cuerda mecánica sino que adquieren una identidad propia, es por tanto, un verdadero proceso de “humanización” de los caracteres desde un punto de vista psicológico y musical, cuya máxima expresión es la figura de Nemorino.

Con gusto nos dejamos llevar por esa historia simple e ingenua de un supuesto elixir que infunde una chispa de amor que, de hecho, ya existía en una pareja de jóvenes, entre la incredulidad del vendedor sinvergüenza y la inexorabilidad de un destino voluble y caprichoso pero con final feliz.

Gaetano Donizetti

Gaetano Donizetti

“El estilo musical de esta partitura es vivo, brillante, divertido de verdad. La transición de la comicidad al serio se lleva a cabo con una graduación sorprendente, y lo sentimental se trata con esa pasión musical, por la que es ya famoso el autor de Anna Bolena”.

(Crítica de la «Gazzetta Privilegiata» de Milán dos días después del estreno de Elisir)

Lo que impresionó realmente a los oyentes y críticos de la época, y que hoy sigue vigente, fue la inteligente mezcla de cómico y lírico, de diversión y sentimiento. Nemorino, el campesino bobalicón enamorado de Adina, no es sólo un tonto ingenuo que cree en el poder de un elixir milagroso, es un hombre que expresa su amor, baste citar el aria excepcionalmente emotiva y alejadísima del bufo, “Una lágrima furtiva” y Adina no es sólo la típica mujer caprichosa de la ópera cómica.
Después de casi dos siglos queda intacta en el público la admiración por el inagotable flujo melódico de Donizetti, que se mueve entre tonos románticos y divertidos, entre jadeos, risas, suspiros y una melancolía que añade nuevas características a la comedia más relajada, sin preocupaciones y un poco destartalada que era el original francés: “Le philtre“ que Eugène Scribe preparó para Daniel Auber en Paris el 23 de junio de 1831.

Roberto Alagna

Roberto Alagna

Génesis

En una carta dirigida a su maestro Giovanni Simone Mayr, una figura dominante y fundamental en su educación musical, Gaetano Donizetti, expresó su sorpresa por el inesperado éxito de la ópera al día siguiente de su estreno, el 12 de mayo de 1832.

«La Gazzetta giudica dell’Elisire dice troppo bene, troppo, credete a me, troppo!»
La crítica de La Gazzetta es demasiado buena, demasiado, creedme, demasiado

Luigi Lablache famoso Dulcamara

Luigi Lablache famoso Dulcamara

Milán siempre había acogido la obra de Donizetti, con una mezcla de indiferencia y desconfianza, fue por esta razón que la cálida bienvenida de Elisir d’amore en la ciudad lombarda resultó ser una gran sorpresa para el propio compositor.
La ópera en ese momento estaba dominada, casi totalmente, por la figura de Rossini, algo que no empezaría a cambiar hasta 1830 con el encargo de una ópera seria para la apertura de la temporada en el Teatro Carcano, competencia de la Scala. Cuando el 26 de diciembre de 1830 Donizetti triunfó con Ana Bolena, la soberanía de Rossini comenzó a titubear. El éxito de Ana Bolena, de hecho, resultó ser un verdadero trampolín y finalmente la Scala le encargó una ópera, ” Ugo, conte di Parigi”, que fue estrenada en 1832 con poca respuesta por parte del público y la crítica.

A juzgar por los escritos en 1882 de Emilia Branca, viuda de Felice Romani, sobre la génesis de L’Elisir, el compositor Donizetti y el libretista Romani terminaron el Elisir en sólo dos semanas.
Sin embargo, la realidad no es tan espectacular como el relato de la viuda de Romani, en marzo de 1832 el empresario del Teatro Canobbiana, el mayor de Milán después de la Scala, Alessandro Lanari, propuso a Donizetti la composición de una ópera cómica para estrenar en esa misma temporada, ya que el compositor Giovanni Pacini le había dejado en la estacada a sólo dos meses de la inauguración de la temporada de primavera.
Se decidió que el libreto lo escribiera Felice Romani, el libretista más famoso de la época, con quien Donizetti ya había trabajado en Chiara e Serafina, Alina regina di Golconda, Anna Bolena y Ugo conte di Parigi.

Tito Schipa como Nemorino

Tito Schipa como Nemorino

Como había poco tiempo a disposición Romani decidió traducir el texto del francés Eugène Scribe “Le philtre“ casi palabra por palabra.
Donizetti, solía componer siempre con notable rapidez, el trabajo se realiza en un período de aproximadamente seis semanas, entre el estreno de Ugo, conte di Parigi el 13 de marzo de 1832 y el 1 de mayo, cuando comenzaron los ensayos de la obra.
El estreno de L’Elisir d’amore, tuvo lugar el 12 de mayo de 1832 en el Teatro Canobbiana, y fue un éxito rotundo, cantaron Sabina Heinefetter (Adina), Giuseppe Frezzolini (Dulcamara), Henry Bernard Debadie (Belcore) y Giovan Battista Genero (Nemorino).

Poco más de un año después del triunfo de Anna Bolena, con su Elisir, Donizetti no sólo consigue satisfacer el gusto de los milaneses, sino que en muy poco tiempo logra reconocimiento en todos los grandes teatros no sólo italianos.

Argumento

La acción tiene lugar en un pueblo del País Vasco a finales del siglo XVIII.
Mientras los segadores descansan, la joven y bella Adina lee un libro que cuenta la historia de Tristán e Isolda y de la poción mágica que ayudó a su amor. El sencillo campesino Nemorino, enamorado de Adina, sueña con encontrar ese elixir mágico, para conseguir el afecto de su amada, mientras tanto llega el sargento Belcore que corteja a Adina y le propone matrimonio.
También aparece en el pueblo el doctor Dulcamara , vendedor de preparados portentosos que curan todos los males. Nemorino le pregunta si por casualidad tiene el elixir de Tristan e Isolda y el charlatán le responde que sí, ofreciéndole una simple botella de Burdeos que “tendrá su efecto” en 24 horas.
Nemorino bebe el supuesto elixir y convencido de su resultado se presenta indiferente hacia Adina, quien en venganza por esa indiferencia acepta casarse ese mismo día con el sargento Belcore.
El tío de Nemorino muere, dejándole una gran herencia, lo que atrae a todas las jóvenes del pueblo y despierta los los celos de Adina, quien realmente nunca ha sido indiferente a Nemorino, la bella, al final, le declara su amor.

Anna Netrebko, Adina  y  Ambrogio Maestri , Dulcamara para el Met

Anna Netrebko, Adina y Ambrogio Maestri , Dulcamara para el Met

Personajes

Adina, joven rica y caprichiosa. Soprano
Nemorino, campesino enamorado de Adina. Tenor
Belcore, sargento de guarnición. Barítono
Il dottor Dulcamara, medico ambulante. Bajo bufo
Giannetta, campesina. Soprano

Aquí tenéis el vídeo completo de L’Elisir d’amore desde la Opera de Viena en 2005 con Anna Netrebko como Adina, Nemorino, Rolando Villazón, Dulcamara, Ildebrando d’Arcangelo y el sargento Belcore es Leo Nucci. Gentileza de Gaetano Donizetti

También tenemos en nuestra web la versión del Metropolitan en 2012 otra vez con Netrebko haciendo clic aquí.

Los sentimientos de los protagonistas, a diferencia de las óperas de Rossini, aparecen en un primer plano, como se evidencia en el final del primer acto “Adina credimi” y en la famosísima “Una furtiva lacrima” del segundo, ambos cantados por Nemorino, quien inaugura la categoría de “tenorino di grazia” en la ópera bufa que cambia el carácter de tenor cómico rossiniano, lleno de agilidades, por un canto mucho más melódico.
También Adina pasa de la línea florida y despreocupada en el dúo del primer acto “Chiedi all’aura lusinghiera” en el que demuestra ser una jovencita caprichosa y malcriada a la melancolía más lírica de su última aria “Prendi per me sei libero”.

Elisir se presenta como “melodramma giocoso”, como todas las obras maestras está llena de pequeños y sutiles matices, que en las representaciones más ingenuas pasan desapercibidas y se acaba subrayando o exagerando sus bromas o chistes, posibles gracias al excelente libreto.

Elisir con Damrau y Flórez

Elisir con Damrau y Flórez

Aunque se trate de un trabajo de la madurez de Donizetti y no esté a la altura de sus óperas compuestas en Francia o los extraordinarios trabajos de los títulos dedicados a las reinas Tudor, resulta excepcional en el color melodramático que consigue a través del uso de las maderas, como ejemplo la sutil orquestación del aria “Una furtiva lacrima” donde el fagot precede al canto de Nemorino acompañado sólo por el pizzicato de los arcos y el arpa.

Como fondo resalta el entorno rural de un pueblo en el País Vasco, representado musicalmente por el coro, que encarna una dimensión colectiva, verdadera caja de resonancia de los sentimientos individuales, a quien Donizetti da un papel protagonista, por ejemplo en el dialogo con Giannetta “Saria possibile” , no muy diferente de lo que hiciera Bellini en La Sonnambula, reforzado por la orquestación sofisticada de Donizetti en la que destaca el uso particular de la madera y otros timbres instrumentales con efectos a menudo destinados a resaltar las líneas vocales.

En L’Elisir d’amore la acción nunca se detiene, en una interminable sucesión de escenas en las que prevalece la interacción entre los personajes principales en lugar de buscar sólo el protagonismo en el canto, el virtuosismo vocal, Elisir comienza ese camino que finalizará Giuseppe Verdi de buscar una sinceridad humana tras las convenciones, investigar más a fondo los matices de sentimientos, participando en el cambio de emociones de ese romanticismo imperante que influye, cómo no, también en la música de compositores de ópera italianos.

Freni, Adina y Gedda, Nemorino

Freni, Adina y Gedda, Nemorino

Donizetti quiere involucrar al espectador, quiere enseñarnos la realidad en sus múltiples facetas sean cómicas o sentimentales y lo consigue con los diferentes colores que da a su composición, en medio de un buscado brillo rossiniano, inesperadamente, empieza a destacar el timbre dolorido y solitario del oboe, del clarinete, del fagot, episodios llenos de patetismo romántico, la orquesta comienza a participar en el universo emocional de los personajes sobre el escenario y esa ópera bufa, de repente, se rinde en un arpegio de arpa, donde las emociones, cantando así, llegan hasta el fondo de la platea, hasta la profunda intimidad del espectador.

 
Os dejo el libreto traducido, clic aquí.

Si queréis ver la partitura completa para canto y piano haced clic aquí.

 

 

Comments 11

  1. Monique Delangle

    when do we see l’Elixir with Alagna and Kurzak ? soon I hope, it’s really the best I’ve ever seen ! 2012 at the ROH !

    1. Post
      Author
  2. HUMBERTO POMI

    Hola, los dias 25 y 26 de septiembre estare en Milan, quisiera saber si hay alguna funcion de Opera, soy de Uruguay, Punta del Este, gracias

  3. José Miguel

    Felicidades por este análisis tan inteligente de esta hermosa ópera. Creo que el mensaje más bello de la ópera es que, finalmente, el elíxir sí tuvo el efecto deseado: cuando Adina se enteró lo que Nemorino había sido capaz de hacer por su amor, incluso venderse al ejército con tal de obtener más dinero y comprar más elíxir, se conmovió y se arrepintió de su actitud inmadura y reconoció que estaba enamorada de él. Es decir, el elíxir no fue mágico pero dio paso a la magia.

  4. Manuel Enriquez

    Para una colección de cuentos he escrito un relato de corte humorístico que está relacionado con el vino y el amor. Necesitaría alguna cita de esta ópera para incluirla al inicio del texto. Podéis enviarla a menritu@gmail.com gracias de antemano.

    1. Post
      Author
      croceedelizia

      Belcore al principio del segundo acto:

      “Per me l’amore e il vino
      due numi ognor saranno.
      Compensan d’ogni affanno
      la donna ed il bicchier.”

      Para mí, amor y vino,
      siempre serán dos divinidades.
      Todas las preocupaciones
      compensan la mujer y la botella.

      Espero que te sirva, Manuel

  5. JOSE PEDRO OCAMPO CARBAJAL

    Es un divino placer encontrar en la red un sitio que reconforte , vivifique y fortalezca el espíritu del artista por medio de una documentación y formación musical de este calibre. Gracias.

  6. Roberto Pedro aguado

    Son espectaculares Netrebko,Villazòn en una opera que la escuchas o ves y sientes resurgir manifestaciones intimas de amor,de placer y de homenaje a tan ilustre compositor de musica para el alma.Gracias

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