En todo el repertorio lírico no existe un aria más rebosante de esperanza triunfal que el Nessun Dorma (Que nadie duerma) que canta el príncipe Calaf en la ópera Turandot del maestro Puccini.
La princesa Turandot se casará con aquel que adivine tres enigmas, Calaf consigue resolverlos, pero ella ruega a su padre que no la entregue al príncipe extranjero; viendo temblar de miedo a la princesa, Calaf le repropone un reto para librarse del juramento… que ella adivine su nombre.
“Il mio nome non sai. Dimmi il mio nome. Dimmi il mio nome prima dell’alba e all’alba morirò “
(Mi nombre no sabes, dime mi nombre… dime mi nombre antes del alba y al alba moriré)
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¡Que nadie duerma! Los heraldos de la princesa Turandot esparcen el decreto por todo Pekín. Nadie dormirá esa noche hasta que se adivine el nombre del extranjero.
Estamos al inicio del último acto de la ópera, es de noche, en los jardines del Palacio, Calaf contempla las estrellas esperando el amanecer impaciente y seguro de su victoria, si la princesa adivina su nombre él morirá.
Es el momento de este impresionante himno de esperanza:
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CALAF |
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El papel de Calaf está escrito para un tenor lírico spinto, la escritura vocal es muy exigente, requiere ante todo, una voz potente y brillante, que refleje la nobleza de un príncipe decidido a conquistar lo que quiere. En cambio, el aria Nessun Dorma está más indicada para un lírico puro, con mejor fraseo y menor dramatismo.
Nessun Dorma se convirtió en un aria famosa para el público en general a partir de que Pavarotti la cantase en el mundial de fútbol de Italia 1990.
Admitiendo la subjetividad implícita, nadie ha cantado Nessun Dorma como Pavarotti, siendo incisivo y generoso donde se requiere, aquí lo escuchamos en plenitud de facultades, con apenas 44 años, en un concierto en Nueva York dirigido por el maestro Zubin Mehta en 1980.
Podría admitir cierta rivalidad con Jussi Bjorling, timbre justo y línea de gran belleza, pero adquiriendo con su mezza voce una tristeza que el aria no debe tener además de un tempo un poco arrastrado para mi gusto o Franco Corelli, demasiado oscuro y falto de la brillantez necesaria, pero los dos quedan lejos del resultado de Pavarotti.
Ni que decir tiene, ya que desgraciadamente me lo preguntan a menudo, que los berridos de Paul Potts, que se hizo famoso en el programa de televisión de nuevos talentos inglés Got Talent, y en menor medida el quejido carente de cualquier energía de Andrea Bocelli, sólo están a la altura, en comparación con los intérpretes ya citados, de una noche de borrachera y karaoke en una convención de vendedores de cosechadoras. Lo siento.
Por cierto, como curiosidad para quien esté interesado y ya que se suele pronunciar mal, lo correcto fonéticamente sería ‘Nessún Dorma ’.
Clic aquí para ver una reducción de la partitura del aria para canto y piano.
Compras recomendadas:
El famoso disco TUTTO con arias de Pavarotti, El CD de Turandot con Corelli y Nilsson probablemente la mejor Turandot, otra de Nilsson con Bjorling y el DVD de Levine con Domingo y Marton
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