Liebestod Tristan Isolda Wagner

Liebestod de Tristan und Isolde de Wagner

ComparteShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someoneShare on LinkedIn

El famoso Liebestod de Isolda, epílogo de la ópera Tristan und Isolde de Richard Wagner es la máxima expresión del dolor humano, momentos que se debaten entre la esperanza del éxtasis y el más profundo lamento en un anhelo de eternidad que realmente parece que suplica a cada nota un conmovedor y emocionante apego a la propia vida.

Aunque ya ha tomado universalmente este nombre, tengo que decir que Wagner no llamó “Liebestod”, “Muerte de amor”, a ese final con la muerte de Isolda, sino “Verklärung” que significa transfiguración. Será su suegro Franz Liszt quien usará ese nombre por ver primera en 1867 titulando, “Isolden Liebes-Tod” su célebre reducción para piano del monólogo final.

… die seligste Erfüllung des glühenden Sehnens…

el cumplimiento bendito de un ardiente anhelo

Richard Wagner

Esa dulce “transformación” de Isolda sobre el cuerpo sin vida de Tristán, no habla sólo de la pérdida de la persona amada sino de su unión eterna más allá de la propia vida, su logro final de absoluta armonía, de felicidad.

Muerte de Tristan e Isolda. Rogelio de Egusquiza. 1910. Liebestod Tristan Isolda Richard Wagner

La imagen es un detalle del cuadro “Tristán e Isolda, La muerte” 1910, actualmente en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, de Rogelio De Egusquiza, melómano y admirador de Wagner.

La belleza sublime de Liebestod es la representación del amor absoluto, que nunca carece de profundo dolor, sólo a través de ese sufrimiento se puede entender esta melodía suave que nos eleva al placer, a exceder los límites del ser humano más allá de la moralidad. El destino de Isolda es morir por amor pero no dramáticamente en una pasión que lleva al desastre como Aida y Radamés, Maddalena y Chènier, Desdémona y Otello o Julieta y Romeo sino en la búsqueda del infinito, de la unión completa y dichosa con el amado más allá de la existencia física.

Tristán yace moribundo en el castillo de Kareol. Esperando en su salvación Kurwenal manda avisar a Isolda, pero cuando llega es demasiado tarde… Tristán ha muerto e Isolda entona su último canto de amor…

Mild und leise
wie er lächelt,
wie das Auge
hold eröffnet
seht ihr’s, Freunde?
Seht ihr’s nicht?
Immer lichter
wie er leuchtet,
Stern-umstrahlt
hoch sich hebt?
Seht ihr’s nicht?
Wie das Herz ihm
mutig, schwillt,
voll und hehr
in Busen ihm quillt.
Wie den Lippen,
wonnig mild,
süßer Atem sanft entweht:
Freunde! Seht!
Fühlt und seht ihr’s nicht?
Höre ich nur
diese Weise,
die so wunder voll und leise,
Wonne klagend,
alles sagend,
mild versöhnend
aus ihm tönend,
in mich dringet, auf sich schwinget,
hold erhallend, um mich klinget?
Heller schallend, mich umwallend,
sind es Wellen sanfter Lüfte?
Sind es Wogen wonniger Düfte?
Wie sie schwellen, mich umrauschen,
soll ich atmen,
soll ich lauschen?
Soll ich schlürfen, untertauchen?
Süß in Düften mich verhauchen?
In dem wogenden Schwall
in dem tönendem Schall,
in des Weltatems
wehendem All –
ertrinken,
versinken,
unbewußt –
höchste Lust!

Cuán dulce y suave
sonríe,
como se entreabren
sus ojos tiernamente
¿Le veis, amigos?
¿No le veis…?
¡Cómo resplandece
con luz creciente!
Cómo se alza
rodeado de estrellas.
¿No le veis?
¡Cuán valiente y henchido,
lleno y sublime,
se le inflama el corazón
en el pecho!
Y de sus labios
deleitosos y suaves
fluye un hálito dulce y puro:
¡Amigos, mirad!
¿No le percibís? ¿No le veis?
¿Tan sólo oigo yo esa melodía,
que tan maravillosa y quedamente,
suena desde su interior
en delicioso lamento
que todo lo revela,
en tierno consuelo, gentil reconciliación,
penetrando en mí, elevándose,
en dulces ecos
que resuenan en mí?
Esa clara resonancia que me circunda
¿es la ondulación de delicadas brisas?
¿Son olas de aromas embriagadores?
¡Cómo se dilatan y me envuelven!
¿Debo aspirarlas?
¿Debo percibirlas?
¿Debo beber o sumergirme?
¿O fundirme en sus dulces fragancias?
En el fluctuante torrente,
en la resonancia armoniosa,
en el infinito hálito
del alma universal,
en el gran Todo…
perderse, sumergirse…
sin conciencia…
¡supremo deleite!

Hablando de intérpretes de Isolda, hay que señalar que estamos ante uno de los papeles para soprano más duros y más extensos de todo el repertorio, y el Liebestod, donde “las Isoldas” serán inevitablemente juzgadas por la audiencia, es el final de la ópera, por lo que las grabaciones en directo de la ópera completa ganan muchos enteros frente a las de estudio o a los conciertos.

Grandes intérpretes son Birgit Nilsson, Kirsten Flagstad, Hildegard Behrens, Johanna Meier, Jessye Norman incluso Maria Callas o las más actuales Nina Stemme o Waltraud Meier.

Os subo el vídeo subtitulado en español de ésta última que recientemente se despidió en Munich del personaje de Isolde, siendo para mí la más completa Isolda de los últimos años. Desde el Teatro alla Scala en 2007 y dirigida por Daniel Baremboim.

Para apoyar todos esos sentimientos citados anteriormente encontramos el poder y el efecto hipnótico de una música increíble, de construcción melódica absolutamente innovadora, fluida, con el abandono de apoyos de la armonía tradicional, como única forma capaz de trascender el amor desde el mundo terrenal.

Musicalmente se mantiene hasta el final una sensación de lucha, una resistencia, la melodía lenta, que comienza casi en silencio, tiene un sinfín de elevaciones y caídas cromáticas que no se acaban de resolver, creando una atmósfera de impedimento y a la vez de esperanza que va creciendo en intensidad con Isolda a menudo en conflicto con la orquesta. Pero sabemos que su destino será inevitable.

Incluso después del clímax, Wagner mantiene esa lucha, que yo identifico como un apego desgarrador a la vida, las últimas palabras de Isolda: ¡supremo deleite! que deberían ser acompañadas como un logro de libertad aparecen oscuras y dubitativas. Sólo al final un oboe precede por fin a la orquesta en la resolución más satisfactoria que esperábamos desde el inicio.

Una obra maestra.

Os dejo la partitura para canto y piano aquí.

Comments 5

    1. Post
      Author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *