Stabat Mater de Dvorak desde Praga Kristine Opolais

Stabat Mater de Dvorak desde Praga

ComparteShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someoneShare on LinkedIn

Stabat Mater de Dvorak desde Praga

Stabat Mater de Antonín Dvořák, cantata para cuatro voces solistas, coro y orquesta.

El compositor terminó la partitura en 1877.
La primera representación fue el 23 de diciembre 1880 en Praga.

Stabat Mater de Dvorak desde Praga

Para celebrar su 10 aniversario, el Festival Dvorak de Praga elige este Stabat Mater de compositor checo, una obra monumental y humilde al mismo tiempo, con un reparto realmente expectacular: Kristine Opolais, Jana Kurucová, Richard Samek y René Pape.

Kristine Opolais soprano
Jana Kurucová mezzosoprano
Richard Samek tenor
René Pape bajo

Dirección musical Emmanuele Villaume

PKF Prague Philharmonia
Coro de la Filarmónica Checa de Brno
Maestro del Coro Petr Fiala

Realización Adam Rezek

Desde el Rudolfinum, Dvořák Hall de Praga, vídeo de Stabat Mater de Antonín Dvořák con Kristine Opolais, Jana Kurucová, Richard Samek y René Pape, del concierto en directo del 7 de septiembre de 2017, gentileza de Arte

El concierto empieza en el minuto 7 del vídeo.

Stabat Mater

El texto es una plegaria escrita en el siglo XIII que medita sobre el sufrimiento de María, la madre de Jesús, durante la crucifixión de su hijo.

La traducción del latín pertenece a Rimas Sacras de 1614 de Lope de Vega.

Stabat Mater Crucifixión s.XI, mosaico en el Monasterio de Hosios Loukás en Grecia

Crucifixión s.XI, mosaico en el Monasterio de Hosios Loukás en Grecia

Stabat Mater dolorosa
Iuxta crucem lacrimosa,
Dum pendebat filius.
Cuius animam gementem
Contristatam et dolentem
Pertransivit gladius.

O quam tristis et afflicta
Fuit illa benedicta
Mater unigeniti
Quae maerebat et dolebat.
Et tremebat, cum videbat
Nati poenas incliti.

Quis est homo qui non fleret,
Matrem Christi si videret
In tanto supplicio?
Quis non posset contristari,
Piam matrem contemplari
Dolentem cum filio?

Pro peccatis suae gentis
Jesum vidit in tormentis
Et flagellis subditum.
Vidit suum dulcem natum
Morientem desolatum
Dum emisit spiritum.

Eja mater fons amoris,
Me sentire vim doloris
Fac ut tecum lugeam.
Fac ut ardeat cor meum
In amando Christum Deum,
Ut sibi complaceam.

Sancta mater, istud agas,
Crucifixi fige plagas
Cordi meo valide.
Tui nati vulnerati
Tam dignati pro me pati,
Poenas mecum divide!

Fac me vere tecum flere,
Crucifixo condolere,
Donec ego vixero.
Juxta crucem tecum stare
Te libenter sociare
In planctu desidero.

Virgo virginum praeclara,
Mihi jam non sis amara,
Fac me tecum plangere.
Fac ut portem Christi mortem,
Passionis eius sortem
Et plagas recolere.

Fac me plagis vulnerari,
Cruce hac inebriari
Ob amorem filii,
Inflammatus et accensus,
Per te virgo sim defensus
In die judicii.

Fac me cruce custodiri,
Morte Christi praemuniri,
Confoveri gratia.
Quando corpus morietur
Fac ut animae donetur
Paradisi gloria.
Amen.

La Madre piadosa parada
junto a la cruz y lloraba
mientras el Hijo pendía.
Cuya alma, triste y llorosa,
traspasada y dolorosa,
fiero cuchillo tenía.

¡Oh, cuán triste y cuán aflicta
se vio la Madre bendita,
de tantos tormentos llena!
Cuando triste contemplaba
y dolorosa miraba
del Hijo amado la pena.

Y ¿cuál hombre no llorara,
si a la Madre contemplara
de Cristo, en tanto dolor?
Y ¿quién no se entristeciera,
Madre piadosa, si os viera
sujeta a tanto rigor?

Por los pecados del mundo,
vio a Jesús en tan profundo
tormento la dulce Madre.
Vio morir al Hijo amado,
que rindió desamparado
el espíritu a su Padre.

¡Oh dulce fuente de amor!,
hazme sentir tu dolor
para que llore contigo.
Y que, por mi Cristo amado,
mi corazón abrasado
más viva en él que conmigo.

Y, porque a amarle me anime,
en mi corazón imprime
las llagas que tuvo en sí.
Y de tu Hijo, Señora,
divide conmigo ahora
las que padeció por mí.

Hazme contigo llorar
y de veras lastimar
de sus penas mientras vivo.
Porque acompañar deseo
en la cruz, donde le veo,
tu corazón compasivo.

¡Virgen de vírgenes santas!,
llore ya con ansias tantas,
que el llanto dulce me sea.
Porque su pasión y muerte
tenga en mi alma, de suerte
que siempre sus penas vea.

Haz que su cruz me enamore
y que en ella viva y more
de mi fe y amor indicio.
Porque me inflame y encienda,
y contigo me defienda
en el día del juicio.

Haz que me ampare la muerte
de Cristo, cuando en tan fuerte
trance vida y alma estén.
Porque, cuando quede en calma
el cuerpo, vaya mi alma
a su eterna gloria.
Amén.

.

Comments 1

  1. JOSE MARIA BENLLOCH

    Maravillosa grabación desde el Rudolfinum. Gran cuarteto de solistas y fenomenal Emmanuel Villaume. Tengo 84 años y es la primera vez que “veo” el Stábat Mater de Dvorak. Lo había “oído” en varias ocasiones. Como melómano que soy, una vez más mi eterno agradecimiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *