Nessun Dorma

En todo el repertorio lírico no existe un aria más rebosante de esperanza triunfal que el Nessun Dorma (Que nadie duerma) que canta el príncipe Calaf en la ópera Turandot del maestro Puccini.
La princesa Turandot se casará con aquel que adivine tres enigmas, Calaf consigue resolverlos, pero ella ruega a su padre que no la entregue al príncipe extranjero; viendo temblar de miedo a la princesa, Calaf le repropone un reto para librarse del juramento… que ella adivine su nombre.

«Il mio nome non sai. Dimmi il mio nome. Dimmi il mio nome prima dell’alba e all’alba morirò «

(Mi nombre no sabes, dime mi nombre… dime mi nombre antes del alba y al alba moriré)

.

¡Que nadie duerma! Los heraldos de la princesa Turandot esparcen el decreto por todo Pekín. Nadie dormirá esa noche hasta que se adivine el nombre del extranjero.
Estamos al inicio del último acto de la ópera, es de noche, en los jardines del Palacio, Calaf contempla las estrellas esperando el amanecer impaciente y seguro de su victoria, si la princesa adivina su nombre él morirá.
Es el momento de este impresionante himno de esperanza:

CALAF
Nessun dorma!
Nessun dorma!
Tu pure, o principessa,
nella tua fredda stanza
guardi le stelle che tremano
d’amore e di speranza!
Ma il mio mistero
è chiuso in me,
il mio nome nessun saprà!
No, no, sulla tua bocca lo dirò,
quando la luce splenderà!
Ed il mio bacio scioglerà
il silenzio che ti fa mia!
CORO
Il nome suo nessun saprà…
E noi dovrem, ahimè,
morir! Morir!
CALAF
Dilegua, o notte!
Tramontane, stelle!
Tramontane, stelle!
All’alba vincerò!
Vincerò! Vincerò

CALAF
¡Que nadie duerma!
¡Que nadie duerma!
¡Tú también, oh princesa,
en tu fría estancia
miras las estrellas que tiemblan
de amor y de esperanza!
¡Pero mi misterio
lo guardo dentro de mí,
mi nombre nadie lo sabrá!
¡No, no, sobre tu boca lo diré,
cuando resplandezca la luz!
¡ Y mi beso disipará
el silencio que te convierte en mía!
CORO
¡Su nombre nadie sabrá…
y nosotros deberemos, ay,
morir! ¡Morir!
CALAF
¡Noche, disípate!
¡Ocultaos, estrellas!
¡Ocultaos, estrellas!
¡Al alba venceré!
¡Venceré, venceré!

 

El papel de Calaf está escrito para un tenor lírico spinto, la escritura vocal es muy exigente, requiere ante todo, una voz potente y brillante, que refleje la nobleza de un príncipe decidido a conquistar lo que quiere. En cambio, el aria Nessun Dorma está más indicada para un lírico puro, con mejor fraseo y menor dramatismo.
Nessun Dorma se convirtió en un aria famosa para el público en general a partir de que Pavarotti la cantase en el mundial de fútbol de Italia 1990.
Admitiendo la subjetividad implícita, nadie ha cantado Nessun Dorma como Pavarotti, siendo incisivo y generoso donde se requiere, aquí lo escuchamos en plenitud de facultades, con apenas 44 años, en un concierto en Nueva York dirigido por el maestro Zubin Mehta en 1980.

Podría admitir cierta rivalidad con Jussi Bjorling, timbre justo y línea de gran belleza,  pero adquiriendo con su mezza voce  una tristeza que el aria no debe tener además de un tempo un poco arrastrado para mi gusto o Franco Corelli, demasiado oscuro y  falto de la brillantez necesaria, pero los dos quedan  lejos del resultado de Pavarotti.
Ni que decir tiene, ya que desgraciadamente me lo preguntan a menudo, que los berridos de Paul Potts, que se hizo famoso en el programa de televisión de nuevos talentos inglés Got Talent, y en menor medida el quejido carente de cualquier energía de Andrea Bocelli, sólo están a la altura, en comparación con los intérpretes ya citados, de una noche de borrachera y karaoke en una convención de vendedores de cosechadoras. Lo siento.

Nessun dorma calendario lavazza

Por cierto, como curiosidad para quien esté interesado y ya que se suele pronunciar mal, lo correcto fonéticamente sería ‘Nessún Dorma ’.

Clic aquí para ver una reducción de la partitura del aria para canto y piano.

 
 

Compras recomendadas:

El famoso disco TUTTO con arias de Pavarotti, El CD de Turandot con Corelli y Nilsson probablemente la mejor Turandot, otra de Nilsson con Bjorling y el DVD de Levine con Domingo y Marton

Comments 8

  1. A ver, Luciano solamente grabó Turandot en disco de estudio y únicamente cantaba «Nesun Dorma» en conciertos pero no cantó nunca Turandot en ningún teatro, no lo comparéis con Corelli ni en esta ópera ni en esta aria, Corelli ha sido a Calaf lo que Luciano a Rodolfo o Kraus a Werter, referente histórico de este rol.

    1. A lo mejor no he sabido explicarlo bien en el artículo, José María, no hablo de todo el papel de Calaf, sino sólo del aria y mi opinión es enormemente subjetiva, creí que era claro.

      1. No por favor, el que no lo ha expuesto bien he sido yo porque, efectivamente, Luciano de esta aria hace una creación y el artículo es totalmente correcto sobre todo en lo tocante al lirismo, fraseo y menor dramatismo. Lo que yo pretendía era destacar la gran dificultad que tiene el llegar a esta aria después de todo lo que tiene que cantar el tenor, desde el primer acto, teniendo que traspasar la masa sonora que Puccini «propone» a orquesta y coro en Turandot y que hace que muchos tenores al intentar pasarla lleguen «tocados» al aria. Para evitarlo, o se reservan o tienen que tener unas facultades vocales parecidas a las de Corelli. La contrapartida para el, al afrontar esta aria más lírica, era como subir al Everest con un autobús. No la expresaba como Luciano ni por asomo aunque su «vincero» final era escalofriante y eso, más lo anterior más lo que le quedaba de ópera era lo que ponía en pie los teatros.
        Algo parecido para el tenor sucede con el último acto de Lucia Di Lammermoor, lo pasan francamente mal todos por la exigencia anterior de la partitura.
        Me reitero en lo acertado de tu artículo sobre Nesun Dorma, Pavarotti y Calaf, aparte de tener muy claro que Pavarotti ha sido el mejor lírico grande de todos los tiempos ¡Que Nemorino!, en fin…

  2. Un genio Pavarotti! También me encanta la versión de Sarah Brightman , en sus conciertos es inevitable sacar una lagrima cada vez que la canta.

  3. Puse todos esos nombres en youtube y, qué más decir, se comprueba plenamente la crítica. ¿Qué puede usted decir de Alfredo Kraus, Un pena no poder inserar aquí el vínculo, pero lo estoy oyendo en YouTube.

  4. Estimados: No nos engañemos. Decir que Corelli comparado con Pavarotti luce oscuro en Nessun dorma es una evidente mentira. En you tube están comparados ambos tenores en Nessun dorma, frase por frase, sin que Pavarotti haya tenido la envergadura vocal de Corelli. No nos seguemos por la admiración, sino guiémonos por hechos ciertos. El Calaf de Corelli es único, lo que no necesito probar porque es un hecho notable. En diciembre de 1962, cuando Galina Vishneveskaya, soprano soviética, fue invitada a La Scala de Milán para contar el papel de Liú con la Turandot de la Nilsson y el Calaf de Corelli, al asistir a los ensayos, dice Galina en su autobiografía, que de lejos escuchó una voz que parecía tener conectados unos amplificadores: era Corelli, quien tenía, entre sus varios atributos, su gran potencia vocal, belleza de timbre, amplitud de fiato y brillantez vocal, al lado de varios defectos, como la manía muy propia de los cantantes italianos, de arrastrar las palabras con jotas (joteo le llamo) y el incesante golpe de glotis. Pero a Corelli nunca se le quebró la voz en escena, ya que por su conocido nerviosismo o pánico escénico de que padecía, prefería no salir a escena; en cambio, a Pavarotti se le quebró la voz en cinco ocasiones en plena escena. Tal infortunio que vivió Pavarotti, como les ocurrió a muchos cantantes, por ejemplo a Plácido Domingo en Turandot, a Carreras en Aída, a Gedda en Rigoletto y a muchos más, pero ninguno desmerece nuestra admiración. En fin, Pavarotti no es comparable vocalmente con Corelli, como no es comparable Carlos Gardel con Titta Ruffo, ambos barítonos. Resulta una buena lección la publicación de la revista Life (1968) de un artículo sobre el mejor tenor del mundo, en el que desfilan Tucker, McCracken, del Monaco, Corelli, Molese y otros, concluyendo el autor de este artículo que cada uno era el mejor, lo que nos enseña que no existe el mejor tenor en absoluto, sino grandes tenores según sus atributos propios que los hacen sobresalir al margen de la publicidad engañosa que suele encumbrar a cantantes muy por encima de su verdadera calidad.

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